
jueves, 29 de abril de 2010
miércoles, 28 de abril de 2010
ficha de ruta


domingo, 18 de abril de 2010
ficha de ruta


martes, 13 de abril de 2010
domingo, 7 de marzo de 2010
texto
Suena el móvil en mi bolsillo. ¡¡Vaya!!, es P. Freno la bici. Una señora pasea a su perro. Huele a lluvia. ¡¡Sí!!, contesto................¡¡vale!!, nos vemos allí, ciao. Un coche me roza la pierna. ¡¡Hijo de .........!! Están de obras n la calle, esquivo una carretilla. Meto el 14. Escaparates. Tengo que comprarle algo. Una niña me mira y yo a ella. La mamá le tira del brazo. Ruido y más ruido. Pongo el 16 y seguidamente bajo de plato. ¡¡Esta cuesta!!
Me vienen recuerdos del finde en la sierra. El autobús frena. Me echo a la izquierda. Pedaleo con fuerza y, llego al final de la cuesta. Meto el 14 y subo plato. El sol me da en los ojos. No veo. ¡¡Esta calle siempre con el mismo tráfico!!. ¿Dónde vas, hombre, con ese trasto?, me dice un tío con pinta ejecutivo, desde su "flamante" coche. Le miro y le sonrío. A unos diez metros más adelante él se para, y yo sigo y le digo adiós con la mano izquierda. Meto el plato grande. Voy a la librería Altair, callejeo y aparco. Unos ojos verdes me miran, yo a ella también. Dejo la bici en la barandilla. Entro a la librería. Tienen una música hipnotizante en la librería, me relajo. Son 15 Euros. Tenga. Gracias. Ciao. Salgo , quito el candado. Me monto en la bici. Meto el 16. Empieza a llover. Salgo a la calle Princesa. Bajo piñón. Obras y más obras, cada vez me parece más, que en vez de ir en bicicleta, hago slalom con unos esquíes con ruedas. De reojo la gente pasa y pasa. Sigo bajando. Un coche se salta el ceda el paso. Toco freno. No sé para qué tanta prisa, pues se ha quedado en el atasco. Giro. Meto el 14. Empieza a llover más fuerte.
Las gotas se deslizan por mi nariz. Voy a llegar calado. En las cercanías del parque huele a tierra mojada. Recuerdos. Sale el sol. Deja de llover. Entro en la estación. Saco el abono. Paso el tórculo. Me miran raro. Yo, a lo mío. 5 minutos para que venga el tren. Saco un boletín de una asociación de ciclistas urbanos, llamado Ciclopedia. Leo. Un señor mayor se me acerca y me pregunta: ¿Se puede llevar la bici en el tren?. Le contesto que si, desde hace unos años no hay ningún problema. Pone un gesto de extrañeza y se aleja. Caras serias. Me pregunto porqué la gente siempre va tan seria.
Una chica canta con los cascos puestos. Viene el tren. Subo, dejando que entre la gente primero. Hay un sitio para la bici. Me siento. Sigo leyendo el Ciclopedia y un relato titulado: "Un día cualquiera". Esta curioso. Sale el tren a la luz, después de ir por estaciones bajo el subsuelo de la ciudad. Me quedan varias estaciones. Desde la ventanilla izquierda se ve, lejos, en el horizonte la sierra completamente nevada. Anuncian por megafonía mí estación. A mi izquierda, ahora, el bosque de encinas y los ciervos. Guardo el Ciclopedia en la alforja. Me bajo. Bajo la rampa de la estación camino de la calle. Salgo. Me subo a la bici. Taxis esperando a los clientes con maletas. Meto el 16. Bajo la calle principal. El aire aquí es limpio. No hay ruidos de maquinas trabajando. Subo plato. La calle se estrecha. Llego a las cercanías de un parque. Me meto por el parque. Bajo el ritmo. Me paro para ver a los jugadores de petanca. ¡¡Ahí va!! Las 6.25. Si he quedado a las 6.30. Enfilo por el parque camino del café donde hemos quedado. Allí están todos. Saludos. Pongo el candado. La bicicleta se queda en la calle. Nosotros animadamente tiramos de las orejas a P, al calor de la tarde en un bar.
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No ha mucho que ocurrió lo que voy a narraros.
"En un lugar cerca de los Pirineos, en el verano de un año cualquiera, hallabansé tres infatigables, osados y aguerridos viajeros, pertrechados con ligeras monturas y no tan ligeras alforjas, dispuestos a descansar en un pequeño pueblo, en las cercanías del macizo del monte Canigou; para ello habían alquilado una pequeña parcela en un pequeño camping y hallabansé dispuestos a preparar una suculenta cena, pues estaban hartos de galletas y de frutos secos; en el horizonte se podía percibir la luz del crepúsculo, y, ya la noche, daba paso a las incipientes estrellas, cuando las pequeñas farolas del camping se iban encendiendo paulatinamente.
En ese preciso momento uno de los viajeros se levantó para coger una sartén que hacía falta para preparar la cena, cual no sería el asombro de éste que os escribe cuando sus ojos vieron lo que aconteció minutos más tarde. El viajero fue hacía su bicicleta con paso firme y seguro, se acerco a la parte trasera de su montura y procedió a retirar unos elásticos que sujetaban un amasijo de bolsas que pendían en el vacío, en una desconcertante mezcla de formas y volúmenes, éstas, cual carnes flácidas y colgantes apretadas por fajas invisibles, al retirar los elásticos, salieron lanzadas, despedidas radialmente como si una fuerza electromagnética las impulsará a distancias equidistantes del origen de partida o sea del portabultos, llenándose en pocos segundos la pequeña parcela de terreno, de formas cuasi orgánicas que más parecía aquello un campo de sandías y melones que una parcela de un camping; para mi asombro el
viajero no le dio la más mínima importancia, ni a la distribución de sus bultos, ni al desorden generado por ello, es más, procedió seguidamente a retirar las fuertes correas que ceñían la apretada alforja derecha,............... nunca, hasta es momento, nadie vio lo que seguidamente aconteció, al retirar la tanka de la dilatada alforja, como si de una reacción nuclear se tratase, más bolsas que se hallaban en el interior de dicha alforja explotaron, salieron despedidas sin orden ni concierto en un radio de unos tres metros, aquella energía liberada demostraba la constante de Boltzmann de una manera sencilla pero a la par clara y simple, esa espontaneidad de los elementos (véase bolsas) cual átomos demostraron claramente la formula: S= k . log W, que nos dice que la S designa la entropía, que es el indicador de los cambios producidos espontáneamente en la Naturaleza, k, la constante de Boltzmann que multiplica al logaritmo de W , que es una magnitud relacionada con el desorden. Efectivamente, en pocos segundos, en un pequeño camping a las faldas del Canigou la esencia de la física y sus misterios nos fueron revelados sin ninguna complejidad, mientras nadie de los que estábamos allí se atrevía a dar ni un paso para no romper esa belleza, ese desorden inarmónico en que se había convertido la parcela, pues, era curioso, todo era un revuelto de formas y volúmenes de los más variopintos colores, pero todo dentro de la misma parcela, guardando, de alguna manera con respecto al resto del camping un orden,............ mientras, todo esto sucedía, el viajero impertérrito procedía a meter la mano hasta el fondo de la flácida y vacía alforja para sacar sonriente.......................una pequeña sartén".
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Ruta: Por el Románico Prepirenaico.
Duración: La ruta esta pensada para realizarla entre 5 o 6 días, mejor una semana entera.
Recorrido: Salimos de la localidad de Sos del Rey Católico dirección Sangüesa, desde ahí nos dirigimos a el Castillo de San Javier, ya por la tarde llegamos al Monasterio de Leyre. Desde este bello lugar pusimos nuestro manillares rumbo a Berdún, Puente de la Reina de Jaca y, desde ahí, subimos a San Juan de la Peña, Bernués, Yeste, Ayerbe. Desde Ayerbe, cogimos camino de la comarca de las cinco villas pasando por Santa Eulalia de Gallego, Biel, Luesia, Uncastillo y dando por terminado este bello aunque duro recorrido por el prepirineo.
Cartografía: Con los mapas regionales de Navarra y Huesca, escala 1:200.000, vale.
Cómo llegar: Usamos coches dada la dificultad para llegar a la zona en ferrocarril, aún así, y con tiempo, se puede contemplar la opción tren hasta Riglos, previamente habiendo llegado a Zaragoza y desde ahí coger el tren a Canfranc.
Cómo volver: Volvimos, lógicamente, en los mismos vehículos.
Bicicleta recomendada: Cualquier bicicleta pensada y preparada para levar alforjas y equipaje puede usarse.
Dónde pernoctar: Hicimos noche en albergues, campings y apartamentos rurales.
Época: Entre finales de la primavera y comienzos del verano.
Dificultades: Esta ruta presenta algunas dificultades dada la orografía del lugar, una de ellas y la primera, es la subida al Monasterio de Leyre , mereciendo el esfuerzo subir y visitar el monasterio, es una subida corta pero dura; la carretera que lleva a Berdún y Puente la Reina de Jaca esta saturada de trafíco pesado y rápido, la subida hacía el Monaterio de san Juan de la Peña y, por supuesto, la más significativa, la durísima subida al castillo de Loarre, estas son las dificultades más reseñables.
Atractivos de la ruta: Esta ruta esta cargada de historia, románico y arquitectura medieval, empezando por Sos del Rey Católico y la belleza de su trazado arquitectónico y su riqueza románica, pasando por Sangüesa, San Javier, Leyre, San Juan de la Peña, Loarre, el paisaje prepirenaico, el horizonte enmarcado por las crestas pirenaicas, la vegetación: sus bosques de encinas y robledales, el entorno del macizo de Riglos, su rica gastronomía............... muchos son los atractivos.
jueves, 25 de febrero de 2010
martes, 16 de febrero de 2010
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Duración: Esta ruta se realizó en unos 15 días.
Recorrido: Se llega en tren Regional Express hasta la ciudad de León y desde ahí en bicicleta siguiendo el siguiente itinerario: León-Vegaquemada-Pomar, dirección Reserva Nacional de Mampodre; se sigue hacía la localidad de Puebla de Lillo y de ahí al Puerto de Tarna. La ruta sigue hacía la Reserva Nacional de Riaño pasando por Burón e internandose en los inicios de Picos de Europa, bajando a Posada de Valdeón, Caín y atravesando la garganta del Cares (ésta, con la bici en la mano y andando, por respeto a los paseantes) hasta Arenas de Cabrales, desde ahí, hasta lalocalidad de Panes, seguidamente camino de Potes por el desfiladero de la Hermida, una vez allí internandose por el valle de Liébana hacía el puerto de Piedrasluengas a Cervera de Pisuerga. Se continua ruta hacía Aguilar de Campóo, internandose en Valderredible y atravesando los cañones del Ebro y los bellos pueblos como Orbaneja del castillo, Escalada, estos dentro del incomparable marco de los cañones antes citados. Desde ahí y bajando por el valle de Sedano tomaremos dirección Oña, Frías, embalse del Sobrón y terminar este periplo por las estribaciones de la cordillera cantábrica en Miranda de Ebro.
Cartografía: Con los mapas Regionales de León, Palencia y de Burgos, escala 1: 200.000 no hay problemas. Una manera de evitar llevar mucho bulto y peso es realizar fotocopias del recorrido.
Cómo llegar: En tren Regional Express: Madrid-León.
Cómo volver: En tren Regional Miranda de Ebro-Madrid.
Bicicleta recomendada: Cualquier bicicleta pensada y preparada para llevar alforjas y equipaje puede usarse, aunque quizá sea preferible una de montaña.
Donde pernoctar: Existen múltiples lugares dentro de esta ruta, tanto campings, hostales, como por libre depende de vosotros.
Época recomendada: La ruta se realizó en verano, dada la disposición de tiempo de vacaciones.
Dificultades: A priori no hay dificultades grandes o extraordinarias, quizá subir la última rampa de la garganta del Cares en el sentido dicho: Caín- Arenas, sea una de ellas dad la dureza de la pendiente y luego bajar hacía Arenas hasta encontrar la carretera y, quizá el tráfico que existe en ciertas épocas del año como es en verano en el desfilasdero de la Hermida ( por desgracia hace unos años arreglaron la carretera y ahora el personal ,otorizado va a toda pastilla), por lo demás es una ruta "muy" suave.
Nota importante: Atravesar la garganta del Cares andando, levando las bicicletas de la mano, nunca pedalear por la senda, por respeto a los senderistas que van por la estrecha senda y a la Naturaleza.
Atractivos de la ruta: Empezando por la bella ciudad de León, la reserva de Mampodre, el enclave del puerto de Tarna, el entorno de lo que un día fue el valle de Riaño, las estribaciones de los Picos de Europa, la garganta del Cares, el desfiladero de la Hermida, la localidad de Potes, el valle de Liébana, el alto Palencia: estribaciones de Peña Labra, Valderredible, los cañones del Ebro, el valle de Sedano, Oña, la ciudad medieval de Frías y el embalse del Sobrón. Los atractivos son tanto ecológicos (vegetación, fauna, geológicos) como arquitectónicos, gastrónomicos e históricos.
En fin todo un viaje para los sentidos.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
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Hoy, quiero contarte algo que quizás años después no me acuerde o no me dejes contarte.
Ocurrió hace tiempo cuando todavía era un estudiante a punto de terminar mi carrera de Matematicas y no sabía que quería ser en esta vida o que iba a ser de mi cuando a acabara la carrera.
En aquellos tiempos de cambios, de libertades y despertares, junto con mis compañeros de carrera y amigos: Pedro, Juan y Carlos, cogiamos nuestras bicicletas y junto a varias personas de Biológicas, Montes o Geografía e Historia nos perdiamos por diversas zonas de España para conocer, saber, divertirnos y pedalear por el mero hecho de hacerlo, relajandonos de nuestro estudios y a la vez dejándonos llevar por un tiempo de inocencia y sueños.
Recorriamos paisajes dorados en verano y brumosos y umbríos en primavera, nos prdiamos por los bosques asturianos y por aquellas playas infintas del sur de España, sintiendo que el presente era nuestro y que todo estaba por hacer.
Aquellos años fueron de lo mejor que me pudo pasar en esta vida, luego, aquellos tiempos, fueron diluyendose como esas nubes de verano, que, poco a poco, se esfuman de nuestros ojos, para al fin, no dejar ningún rastro en el cielo azul, de su anterior presencia.
Con el tiempo, aquellas personas que habíamos logrado crear unmundo diferente, una isla dentro de un mundo en continua ebullición, fueron perdiendose, unos porque la vida les llevo por caminos muy diferentes a lo que ellos pensaban y otros porque se sumergieron en infiernos de drogas y alcohol, soledades y vacíos.
Así, poco a poco, yo también fui diluyendome en una rutina de trabajo y silencios- aunque siempre iba a mi trabajo en mi bicicleta-, en un mundo gris y opaco, olvidando lo que aquellos años me habian aportado, apenas me veía con alguno de aquellos compañeros de camino y, cuando nos veíamos sólo hablábamos de aquellos tiempos, tiempos muertos que nunca más volverían, tiempos idos como aquellas nubes de verano, pues ninguno éramos aquellos que fuimos.
El paisaje que ahora veía en mi vida, gris y vacio, poco o nada tenía que ver con aquelos hermosos paisajes interiores de aquellos años, hasta que llego ella.
Un día que quede con Pedro, en aquel viejo bar de Malasaña, -por el que siempre íbamos en tiempos de estudiantes-, fuí hasta allí en mi eterna bicicleta negra y cuando estaba encadenándola apareció una chica también en bicicleta, la dejo al lado de la mía, nos miramos, y desde entonces el único paisaje que siempre quiero ver, es el que vislumbro en el interior de sus ojos.
Y, te lo cuento a tí, ahora que estas aquí, con pocos minutos de vida en este mundo, hijo, ahora que ella descansa y duerme.
martes, 15 de diciembre de 2009
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-Es conjugar pedaleo, lentitud y armonía.
-Es pedalear encontrando un "tempo" olvidado.
-Es unir bicicleta, horizontes infinitos, lentitud, con instantes efímeros.
-Es encontrar la poesia sobre un bicicleta.
-Es recorrer en bicicleta caminos trazados en la imaginación.
-Es una manera de encontrar la poética de la existencia.
-Es atravesar sobre una bicicleta, lentamente en el tiempo, espacios eternos.
domingo, 13 de diciembre de 2009
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Duración: El viaje duró un mes, más o menos.
Recorrido: Llegué a Betanzos en tren, -cuando todavía había Expresos, que te permitían llevar la bici en el furgón y tu podías ir durmiendo en la litera durante la noche; como el viaje duraba toda la noche llegabas casi al destino de madrugada, cogías tu bicicleta del furgón y salías pedaleando- y desde allí cogí camino de Puentedeume-Valdoviño-Cedeira, desde aquí me esperaba la sierra de la Capelada y baje a San Andrés de Teixido para bajar a la costa al pueblo de Cariño y coger rumbo este dirección: Ortigueira- Viveiro-Foz-Ribadeo y, desde ahí tomar rumbo sur para internarme en la zona conocida como Los Oscos, ya en Asturias.
Una vez deje Ribadeo pasé por Vegadeo-Taramundi-Santa Eulalia de Oscos-Puerto del Acebo-Marentes-San Antolín de Ibias-Puerto del Connio y una vez allí tomar rumbo norte hacía Cangas de Narcea-Pola de Allande-Barcena del Monasterio y llegar de nuevo al mar por la localidad de Luarca. Desde Luarca, cogí camino de Salas-Belmonte de Miranda- Grado y subí de nuevo hacía la costa saliendo por Muros y Cudillero, de nuevo baje a Grado y me dirigí hacía Trubia-Proaza-Quiros-Pola de Lena-Cabañaquinta-Pola de Laviana-Langreo, y desde aquí hacía Gijón ya en la costa. Desde Gijón por la costa saliendo camino del pequeño pueblo de pescadores:Tazones, una vez allí tomé rumbo a Villaviciosa-Lastres-Colunga-Infiesto-Arriondas-Ribadesella, volví a Arriondas y bajar a Cangas de Onis, subir a Covadonga, bajar a Corao y de uevo a la costa hacía Llanes-Colmbres, meterme al interior hacía Panes-Potes y de nuevo subir a Panes para dirigirme a "Los Encuentros de Cicloturistas y Ciclistas Urbanos" que se celebraron en la localidad de Arenas de Cabrales, estos, eran los II Encuentros y, de ahí surgío la coordinadora a nivel estatal de Conbici.
Desde ahí, y ya acompañado de otras personas, nos dirigimos camino de Santander a coger el tren de vuelta a Madrid, pasando por San Vicente de la Barquera-Comillas-Santillana del Mar y dar por terminado este hermoso periplo por tierras del norte deEspaña.
Cartografía: En este viaje llevé un mapa de las rías altas de Galicia, escala 1:200.000, y uno provincial de Asturias, escala: 1:200.000 y, uno escala 1:25000 de la localidad de Cariño y cabo Ortegal .
Distancia aproximada: La verdad lo ignoró, en aquellos años no llevaba cuentakilómetros, ¡¡bueno!!, ahora, tampoco lo sigo llevando, pero seguramente fueron más de 1200 Kms.
Cómo llegar: En tren Expreso-Nocturno: Madrid-La Coruña, bajándome en Betanzos.
¡¡Ah, que tiempos!!.
Cómo volver: En tren Regional: Santander-Valladolid y, desde Valladolid el regional a Madrid.
Bicicleta recomendada: A este viaje llevé una bicicleta de carretera- la única que tenía: una Orbea Moncayo de dos platos: 52-42, con unjuego de piñones más bien escaso, creo que sólo llegaba al 24...........era más joven.
Donde pernoctar: Bueno, dormí en sitios variados y variopintos, aunque llevé la tienda y el saco, y casi siempre la ponía en sitios alucinantes en esos momentos- ( no sé como estarán ahora)- al lado de faros, en las playas, debajo de inmensos árboles castaños o hayas,prados, campings, cuando los había; en aquellos años, por ciertas zonas de Asturias noexistia la infraestructura que hay ahora.
Época recomendada: La realicé en verano, en mi periodo de vacaciones.
Realizar esta ruta en Otoño, en el caso de coger las vacaciones en esa estación, debe de ser impresionante, pues los paisajes que se recorren: bosques,playas, montañas son espectaculares ya de por sí en verano, así, que en otoño, no os digo nada.
Dificultades: Esta ruta presenta las dificultades propias de la geografía gallega y asturiana; en el caso de la costa gallega, la zona de la sierra de la capelada, es dura y bajar a San Andrés de Teixido es un añadido más a esa dureza,pues la aldea esta casi a nivel del mar pegada literalmente a la sierra, que es donde transcurre la carretera, en una cota aproximada de 400 mts sobre el nivel del mar.
Luego, una vez que te internas en Asturias y, dado que el viaje fue de oeste a este y, subiendo por algunos de sus principales ríos y bajando por sus valles, es normal que el viaje sea duro, pues tienes que ir atravesando pliegues de valle a valle y bajando al nivel del mar para luego volver a subir al interior donde las cotas aumentan.
Las dificultades se ven de sobra recompensadas con la belleza del itinerario.
Atractivos de la ruta: Esta ruta es una de las que me han hecho amar los viajes en bicicleta, sus ritmos, sus tempos, esa armonía en el contacto con lo que te rodea, los diferentes horizontes que se abren al viajero con cada pedalada, el contacto permanente con la naturaleza que te rodea y, eso, Galicia y Asturias te lo dan con creces. Principalmente este viaje es: una comunión con la naturaleza.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Estos bocetos son sólo ideas bosquejadas de posibles muebles. "Estoy seguro que muchos de vosotros sois capaces de imaginar muchos más".
Todo diseño industrial conlleva además de esbozar unas cuantas ideas, llevarlas a la práctica para comprobar los diferentes parámetros que todo diseño de mobiliario comporta: cargas, fuerzas, fortalezas en las uniones, tensiones entre los materiales, dimensiones ajustadas, comodidad, etc.
Por eso, estos dibujos sólo pretenden ser unas ideas lanzadas, sin más intención que haceros pensar en las infinitas posibilidades que unobjeto y unas formas que están en una bicicleta, en este caso, tienen, en potencia, para ser transformadas en otra cosa, en este caso cumplir una función diferente: unos muebles. Espero que os gusten.

jueves, 12 de noviembre de 2009
ideas, proyectos y demás


martes, 10 de noviembre de 2009
ficha de ruta


miércoles, 14 de octubre de 2009
ficha de ruta


viernes, 2 de octubre de 2009
ficha de ruta


martes, 15 de septiembre de 2009
ideas, proyectos y demás
Estas alforjas surgieron de unas telas, (tipo loneta) que me habían sobrado de unas fundas de asientos que renové, al pensar en ello, me fije y tomé de ejemplo unas Cannondale que compré hace ya tiempo. Para ello, en vez de hacer el diseño basándome totalmente en ellas les varié el sistema de cierre, las originales llevan cremalleras, éstas prescinden de las cremalleras y, en vez de ellas llevan un sistema de cierre en los bolsillos con cordón y tanka y tapas superiores en cada bolsillo con cierres de pinza de plastico, tipo mochila, (ver dibujo). Al ponerme a ello, dibuje primero la idea general que tenía y me puse a medir las proporciones y medidas que creía que se ajustarían mejor a la idea que tenía para ellas. En prinipio quería darles más capacidad y para ello varié la medida del fondo/ancho de la alforja, el alto y el largo los deje igual.
tas últimas tienes que colocar todo dentrode un único sitio, mientras que con varios bolsillo puedes organizar mejor los diferentes elementos que uno lleva en sus viajes, por ejemplo: ropa, higiene, calzado de repuesto, comida, herramientas, tienda y saco, etc.


Anclaje de las alforjas al portabultos






















