La Ausencia
Ahí esta, recostada, con el puño izquierdo del manillar en la pared y el portabultos tocando ligeramente el mueble de madera, silenciosa, tranquila; la luz del sol entra suavemente entre las lamas de las persianas posando la luz sobre su manillar y parte del cuadro. La observo y mi mente retorna a aquellos parajes de un tiempo pasado, ya etéreos, donde esta bicicleta se deslizaba con su dueña pedaleando elegantemente por silenciosos caminos. Al despertar cada mañana siempre esta ahí, desde el día en que ella la dejo. Mirándola la veo a ella, oigo su voz, su mirada, sus palabras, es como si hubiera dejado parte de su ser y, esa parte de su ser me hablara cada mañana recordándome aquellos días de primavera en los que recorríamos paisajes rodeados de árboles, montañas y ríos, contemplando en verano horizontes infinitos antes de sumergirnos en un bosque mediterráneo para más tarde llenar nuestra miradas con el azul de un mar eterno.
Observándola con detenimiento recuerdo detalles de sandalias, aislantes y petates colocados caóticamente sin una simetría lógica, de ajustes de frenos con cuatro manos enfrascadas en tensar un solo cable. Al posar mi mirada sobre ella regreso a aquellos dulces momentos en los que cada pedalada nos traía belleza y poesía lentamente; regreso a aquel atardecer después de la lluvia cuando el bosque y las colinas que nos rodeaban estallaron en múltiples colores y olores, dejando matices, texturas y sonidos de pequeñas aves del bosque que llenaron nuestras almas de armonía y paz.
Ahí, apoyada en la pared, la bicicleta parecería como ausente, como muda, pero es en esa presencia, en ese silencio donde radica su voz, una voz llena de recuerdos, de risas, alegrías, carcajadas, aplausos en un mesón, pijamas grises, canciones en carreteras nocturnas, paseos entre cerezos en flor, miradas llenas de belleza.
Tranquila, reposa hasta que un buen día regrese su dueña, quien la ha de dar nueva energía, nueva vida, quien la hará rodar por caminos perdidos apenas hollados por huellas humanas, quien la llevará por instantes de libertad y plenitud.
Y, entonces la bicicleta hablara a su manera, deslizándose con la luz, siguiendo quizá hilos de agua o, caminos llenos de metáforas visuales, acercándose a pequeñas cascadas y dejándose mojar por pequeñas gotas de vida o, siguiendo la música de los infinitos cantos de los pájaros del bosque;………
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.. ……y, la tenue luz que se filtra entre las persianas continua su lento transito dejando que la sombra de la bicicleta gris se deslice por la cálida jarapa, mientras, falta la voz, la mirada, la energía del ser que le da vida.
sábado, 7 de septiembre de 2013
lunes, 2 de septiembre de 2013
Ficha de ruta
DURACIÓN: La ruta se hizo en unos 11 díasRECORRIDO:
El viaje lo empezamos en la localidad de Camprodón, pedaleando hacia Molló, y subiendo el coll de Ares para seguidamente entrar en Francia por Prats de Molló y de ahí a La Preste (zona de balnearios), antes de llegar a dicha localidad hay que tomar una carretera que queda a la de
recha en fuerte pendiente, que poco a poco nos ira acercando al refugio de montaña de Les Forqués, éste ya en una cota de 1625 mts, sobre el nivel del mar. Después se continua ascendiendo ya por una pista de esquí de fondo hasta la collada de Roques Planches ( cota de 2252 m), de ahí a Pla de Guillem ( cota de 2301) para bajar en fuerte pendiente y continua hasta la localidad de Casteil, desde aquí nos dirigiremos a la Abadía de San Martín de Canigou andando. Se continua ruta pasando por las localidades de Vernet les Bains, Villefranche de Conflets y Prades. Continuaremos por Vinça habiendo visitado previamente la Abadía de San Miguel de Cuixa. Pasamos por Boulternére dirigiéndonos hacía el sur camino de Ceret, desde esta localidad nos dirigiremos hacía el coll de Perthus y el Coll de L´Quillat volviendo a entrar en España por pistas al castillo de Requesens, siguiendo por pistas llegaremos casi al mar, ya, en la localidad de Llança, después Port de la Selva, San Peré de Roda, Cadaques, Cap de Creus, Rosas, Castillo de Ampurias, San Pere Pescador, Torroella de Fluviá, San Miquel de Fluviá, Vilahur, Esponella, Besalú, Banyoles, Santa Pau, adentrándonos en la zona volcánica de la Garrotxa, fageda de Jorda, Olot, San Julian de Vallfogona, Ripoll, recorriendo localidades como San Joan de las Abadesas y terminando nuestro periplo de nuevo en Camprodón. Cartografía: Con varios mapas: Uno provincial de Girona, escala: 1: 200.000, y dos más concretos de la zona pirenaica: uno de la zona del Canigou escala 1: 50.000 y otro de la zona del Rousillón de la misma escala 1: 50.000, carte de randonnées, no hay problemas.CÓMO LLEGAR: Usamos coches privados.CÓMO VOLVER: Volvimos, lógicamente, en los mismos vehículos.BICICLETA RECOMENDADA: Cualquier bicicleta pensada y preparada para llevar alforjas y equipaje puede usarse, aunque quizá sea preferible una de montaña.DÓNDE PERNOCTAR: Hicimos noche en campings.EPOCA: La ruta se realizó en verano, dada la disposición de tiempo de vacaciones.DIFICULTADES: La subida desde Prats de Molló hasta Pla de Guillem es muy dura, Desde el refugio de Les Forques el terreno es por una pista de esquí de fondo pero como podéis suponer en verano es un pedregal, la bajada también fue dura hasta el pueblo de Casteil. Más adelante la bajada desde el pico 3 termes hasta casi Llança también fue duro, el resto quitando la subida al monasterio de San Pere de Roda es más o menos suave.
NOTA IMPORTANTE: Para visitar la Abadía de San Martín de Canigou es mejor llegar temprano, pues la subida es dura y, para ello nada mejor que hacer noche cerca del pueblo de Casteil. Merece la pena.
ATRACTIVOS DE LA RUTA:
Empezando por la belleza del entorno pirenaico, las localidades con detalles medievales como Camprodón, Prats de Molló, la Abadía de San Martín de Canigou, Villefranche de Conflets, St Miguel de Cuixa, la “picassiana” ciudad de Ceret, donde Picasso convivió con creadores de las talla de Juan Gris, Max Jacob, Cocteau, Chagall y tantos otros….la belleza de la costa con pueblos como Port de la Selva, Monasterio de San Peré de Roda, Cadaques, el Cap de Creus, Rosas, los pueblos a lo largo del río Fluvia, Banyoles, la localidad medieval de Besalú, el también bello pueblo de Santa Pau, la zona volcánica de la Garrotxa y la fageda de Jorda, Ripoll, San Joan de las Abadesas.
Muchos y variados atractivos que impregnan esta ruta. Vosotros seguramente encontrareis muchos más.
sábado, 3 de agosto de 2013
viernes, 31 de mayo de 2013
texto
Texto surgido en una ruta de fin de semana organizada por Álvaro y Yolanda,
por Riaza y Tiermes
……….y, la Naturaleza creo un sortilegio de belleza, magia y esplendor
Estas pocas palabras entrecomilladas escritas más abajo hacen referencia exclusivamente al tramo “mágico” vespertino que recorrieron: Álvaro, Carlos, Reinhard, y Yolanda.
Podría escribir sobre los primeros pedaleos emboscados, sobre los pueblos con tono sanguina, sobre los espacios infinitos, sobre el reflejo de la luz de la luna en las diferentes miradas, sobre la magia de la hoguera y la fuerza que transmitía, sobre ese calor arcaico, ancestral que nos lleno de energía, pero, si algo supero con creces todas esas pequeñas-grandes cosas fue el tramo que recorrimos por la tarde, cuando os fuisteis todos dejándonos un pequeño poso de tristeza y vacío. Estas son esas palabras:
………….“y, la Naturaleza creo un sortilegio de belleza, magia y esplendor que llevo a cuatro amantes de la luz a pedalear entre la lluvia y el viento; a ver colores, texturas etéreas, arco iris, rayos de sol enfocando sólo a una ermita emboscada, a divisar a lo lejos veladuras de agua sobre las montañas, a sentir impresiones de ensueño, a ver horizontes sublimes hasta llegar a una puesta de sol extraordinaria, a sentirse abrazados por la vida, por la felicidad de sentirse vivos entre paisajes efímeros, entre momentos fugaces, ”…………….. pero, ninguno de estos paisajes descritos hacen sombra a aquellos vislumbrados en el interior de una mirada”.
Es muy difícil que con todas las personas que hicieron posible esta ruta, salga algo vacío, insulso.
Un abrazo “noctiluco”.
por Riaza y Tiermes
……….y, la Naturaleza creo un sortilegio de belleza, magia y esplendor
Estas pocas palabras entrecomilladas escritas más abajo hacen referencia exclusivamente al tramo “mágico” vespertino que recorrieron: Álvaro, Carlos, Reinhard, y Yolanda.
Podría escribir sobre los primeros pedaleos emboscados, sobre los pueblos con tono sanguina, sobre los espacios infinitos, sobre el reflejo de la luz de la luna en las diferentes miradas, sobre la magia de la hoguera y la fuerza que transmitía, sobre ese calor arcaico, ancestral que nos lleno de energía, pero, si algo supero con creces todas esas pequeñas-grandes cosas fue el tramo que recorrimos por la tarde, cuando os fuisteis todos dejándonos un pequeño poso de tristeza y vacío. Estas son esas palabras:
………….“y, la Naturaleza creo un sortilegio de belleza, magia y esplendor que llevo a cuatro amantes de la luz a pedalear entre la lluvia y el viento; a ver colores, texturas etéreas, arco iris, rayos de sol enfocando sólo a una ermita emboscada, a divisar a lo lejos veladuras de agua sobre las montañas, a sentir impresiones de ensueño, a ver horizontes sublimes hasta llegar a una puesta de sol extraordinaria, a sentirse abrazados por la vida, por la felicidad de sentirse vivos entre paisajes efímeros, entre momentos fugaces, ”…………….. pero, ninguno de estos paisajes descritos hacen sombra a aquellos vislumbrados en el interior de una mirada”.
Es muy difícil que con todas las personas que hicieron posible esta ruta, salga algo vacío, insulso.
Un abrazo “noctiluco”.
domingo, 12 de mayo de 2013
viernes, 10 de mayo de 2013
miércoles, 8 de mayo de 2013
Ficha de ruta
FICHA DESCRIPTIVA
RUTA: Por la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas
DURACIÓN: La ruta se hizo en 5 días.
RECORRIDO:
Salimos de la localidad de Cortijos Nuevos cogiendo un camino que nos llevó a la presa del Tranco, más tarde seguimos contorneando el embalse del Tranco hasta la localidad de Coto Ríos donde hicimos noche en uno de los campings cercanos. Al día siguiente hicimos el recorrido del río Borosa hasta su nacimiento en las lagunas de Aguas Negra y Valdeazores, pasando por la cerrada de Elías, volviendo al camping de Coto Ríos. El tercer día salimos camino de La Iruela, Cazorla, para coger la pista que nos llevaría por Riogazas al nacimiento del Guadalquivir, hicimos noche en Pte de las Herrerías. Al siguiente día seguimos por pista camino de Nava de San Pedro y de los campos de Hernán Pelea haciendo noche por la zona. El siguiente día atravesamos los campos de Hernán Pelea rumbo a otro de los nacimientos de río: el del Segura. Terminando la ruta atravesando la localidad de Hornos y cerrando el circulo en Cotos ríos.
CARTOGRAFÍA: Mapa regional de Jaén, escala 1:200.000, y alguno escala 1:25000 de la zona de los campos de Hernán Pelea.
CÓMO LLEGAR: Usamos coches dada la dificultad que últimamente pone Adif o RENFE, para llegar a la zona en el binomio ferrocarril+Bicicletas, aún así, y con tiempo, se puede ver la opción tren hasta la estación de Linares-Baeza y desde ahí y con más días llegar a esta zona.
CÓMO VOLVER: Volvimos, lógicamente, en los mismos vehículos.
BICICLETA RECOMENDADA: Es recomendable bicicleta de montaña.
DÓNDE PERNOCTAR: Hicimos noche en campings y por libre.
ÉPOCA: La ruta se hizo en Mayo.
DIFICULTADES: Esta ruta presenta cierta dureza, pues el recorrido es exigente, la sierra de Cazorla es agreste, pero la dureza se ve recompensada con sus paisajes.
ATRACTIVOS DE LA RUTA:
Esta ruta presenta los atractivos del propio entorno, rodeados de Naturaleza plena, los nacimientos del río Borosa y su recorrido son espectaculares, también es recomendable el curso del río Aguasmulas, las poblaciones de Cazorla y La Iruela, con sus bellas arquitecturas tanto en sus fortalezas, castillos, como sus iglesias, bóvedas enclavadas debajo de plazas como la de Cazorla. Los desfiladeros como el de Elías y el de Utrero merecen la visita y el recorrido entre Vadillo-Castril hasta el nacimiento el río Segura atravesando los campos de Hernán Pelea es de ensueño por la percepción única de estar dentro de la sierra, dentro de su esencia.
Las localidades de Hornos y Segura de la Sierra, por sus enclaves son también dignas de visitar.
martes, 7 de mayo de 2013
textos
Si supiera escribir sobre los rayos de luz, escribiría sobre un grupo de aguerridos viajeros atravesando un camino lleno de dificultades cual pruebas hercúleas: barro, árboles caídos, socavones, lodo, piedras.
Si supiera escribir sobre los silencios, escribiría sobre la calma del bosque al amanecer, sólo roto por los suaves cantos de las aves del bosque.
Si supiera escribir sobre las gotas de agua, escribiría sobre una senda emboscada en busca de un hilo de agua llamado Borosa y, de paredes verticales, de túneles excavados en la roca, de cascadas de luz.
Si supiera escribir sobre los manteles de un mesón llamado Guadalquivir, escribiría sobre miradas, risas, aplausos, risas, vinos, miradas, brindis, canciones,………belleza.
Si supiera escribir sobre las hojas de los árboles, escribiría sobre un bosque perdido en el tiempo, sobre la húmeda umbría de un rió deslizándose entre pinos, encinas y fresnos.
Si supiera escribir sobre la piedra de toba, escribiría sobre unos “iniciados” recorriendo una bóveda, por debajo de una población de luz.
Si supiera escribir sobre la brisa del atardecer, escribiría sobre una pista que abrazaba la montaña, rodeándola y penetrándola hasta llegar al nacimiento de un río llamado Guadalquivir.
Si supiera escribir sobre el viento, escribiría sobre unos campos diáfanos, llenos de luz, de viajeros en bicicleta recortándose en la lejanía para perderse en el horizonte en busca de otro hilo de agua llamado Segura.
Si supiera escribir, escribiría sobre aquellos hermosos paisajes apenas vislumbrados en el interior de la mirada de una mujer.
Si supiera escribir quizá no tendría palabras para describir este pequeño paseo por La Sierra de Cazorla con todos vosotros.
Gracias por ser y estar.
Si supiera escribir sobre los silencios, escribiría sobre la calma del bosque al amanecer, sólo roto por los suaves cantos de las aves del bosque.
Si supiera escribir sobre las gotas de agua, escribiría sobre una senda emboscada en busca de un hilo de agua llamado Borosa y, de paredes verticales, de túneles excavados en la roca, de cascadas de luz.
Si supiera escribir sobre los manteles de un mesón llamado Guadalquivir, escribiría sobre miradas, risas, aplausos, risas, vinos, miradas, brindis, canciones,………belleza.
Si supiera escribir sobre las hojas de los árboles, escribiría sobre un bosque perdido en el tiempo, sobre la húmeda umbría de un rió deslizándose entre pinos, encinas y fresnos.
Si supiera escribir sobre la piedra de toba, escribiría sobre unos “iniciados” recorriendo una bóveda, por debajo de una población de luz.
Si supiera escribir sobre la brisa del atardecer, escribiría sobre una pista que abrazaba la montaña, rodeándola y penetrándola hasta llegar al nacimiento de un río llamado Guadalquivir.
Si supiera escribir sobre el viento, escribiría sobre unos campos diáfanos, llenos de luz, de viajeros en bicicleta recortándose en la lejanía para perderse en el horizonte en busca de otro hilo de agua llamado Segura.
Si supiera escribir, escribiría sobre aquellos hermosos paisajes apenas vislumbrados en el interior de la mirada de una mujer.
Si supiera escribir quizá no tendría palabras para describir este pequeño paseo por La Sierra de Cazorla con todos vosotros.
Gracias por ser y estar.
miércoles, 24 de abril de 2013
lunes, 25 de marzo de 2013
texto
Pedaleo al mediodía;
los pájaros
y
los pétalos
de las flores del almendro
danzan
con el viento.
Elogio a la primavera (2013)
los pájaros
y
los pétalos
de las flores del almendro
danzan
con el viento.
Elogio a la primavera (2013)
jueves, 7 de marzo de 2013
textos
Por la hoya de San Blas
(apunte de un instante)
Lentamente, penetramos en la quietud,
el silencio nos envolvió: recogimiento y paz ;
sobre el manto de nieve nuestras rodadas
se convirtieron en leves sonidos del bosque,
estábamos en un templo de silencio, de armonía, de luz.
Los sonidos se apaciguaron,
envolviéndonos en la serenidad de un instante,
penetramos en la luz, rodeándonos de belleza.
Marzo 2013
(apunte de un instante)
Lentamente, penetramos en la quietud,
el silencio nos envolvió: recogimiento y paz ;
sobre el manto de nieve nuestras rodadas
se convirtieron en leves sonidos del bosque,
estábamos en un templo de silencio, de armonía, de luz.
Los sonidos se apaciguaron,
envolviéndonos en la serenidad de un instante,
penetramos en la luz, rodeándonos de belleza.
Marzo 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
jueves, 21 de febrero de 2013
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